sábado, mayo 08, 2010

FANFICTION: El poder del nombre

En el mundo sólo existía una copia del certificado de nacimiento de L; y era, por cierto, el único documento que registraba el nombre que sus padres le dieron. A pesar de que estaba guardada en una caja fuerte de un banco suizo, al joven detective siempre le había parecido un documento inocuo, hasta que apareció Kira. Se vio tentado varias veces a pedirle a Watari que lo mandara destruir, pero se calló pensando que lo mejor era no mencionarlo en ningún momento, por si Light-kun escuchaba.

El nombre nunca le había importado tanto. Cuando las personas escuchan su nombre o su apellido, incluso aunque no les estén hablando, no pueden evitar voltear la cabeza. No era su caso. A L su nombre le era completamente indiferente, y a pesar de su destacable memoria, no podía recordar realmente ni una ocasión en la que alguien se hubiera referido a él de esa manera.

Cierto, su nombre se pronunciaba —en inglés— de la misma manera que su seudónimo más famoso, sin embargo, L nunca había estado acostumbrado ni a su pronunciación inglesa ni a su ortografía. De su apellido ni hablar. En su mente, L sólo podía referirse a sí mismo como L y, últimamente, gracias al extraño constante contacto con otras personas, como Ryuuzaki.

A Ryuk siempre le había parecido muy divertido el asunto de los nombres. Sinceramente, Light no era tan inteligente porque no se daba cuenta de ese pequeño detalle; por otro lado, nada le hubiera costado intentar escribirlo, pero nunca lo hizo. El nombre es muy importante porque es el símbolo de lo que uno es. El ejemplo más típico es el del perro: un perro se llama perro porque cuando decimos perro pensamos en un perro. A algún loco se le ocurrió un día que se llamaba canis lupus familiaris, pero si alguien dice canis lupus familiaris nadie normal pensará en un perro. Al shinigami le daba una risa tremenda cada que pensaba en eso y miraba, sobre la cabeza de L, solita y abandonada, la duodécima letra del alfabeto según el orden latino internacional.

エル。エル。エル。エル。エル。

¡Tadán! Esta idea me rondó la cabeza un tiempo porque tengo una prima que todo el mundo conoce por un nombre que no es el suyo (es decir, que no es el que figura en su acta de nacimiento); llegué a la conclusión de que el nombre no está ligado al certificado o a la identificación, porque al fin y al cabo hay gente que no tiene documentos o identificaciones, pero no puedo pensar en alguien que no tenga nombre. Si alguien no lo entendió (no lo creo, pero lo explico por si acaso), el verdadero nombre de L (es decir, el que se ve con los ojos del shinigami) es "L".

6 comentarios:

  1. Me acaba de recordar la pena que pase el dia que me di cuenta de que no sabia el nombre de un conocido muy buena onda que tengo. De tanto que el se hace llamar por un nombre y todos los demas lo llaman por ese nombre, nunca preste atención a su otro nombre =P

    ResponderEliminar
  2. Tienes habilidad para novelar. Por cierto, mi hermano Pepe no se llama oficialmente José sino Francisco. Cosas del Registro Civil. Pero si alguien le llama Francisco o Paco no se da por aludido.

    ResponderEliminar
  3. Está bien bonito, yo por eso me inventé un nombre secreto para ver si me salvo. Soy un previsor (paranoico).

    ResponderEliminar
  4. Mi abuela llama por nombres diferentes a todos sus hijos, es muy genial... y raro.

    También me gusta mucho tu estilo!.. mucho mucho.

    ResponderEliminar
  5. "un perro se llama perro porque cuando decimos perro pensamos en un perro."

    Bueno pues, si entendí lo que quisiste dar a notar con tu cuentito, lo que no entiendo es la trama del cuento como tal....Ryuk y no se que más, que me suena a nombre de Super Street Fighter II...

    Ahora bien, pues el regalo que le dí, es por que ella es mamá, tiene una nenita de 5 años, en cuanto a lo de leer otros blogs, pues tu eres bien conocido en estos menesteres, así es que yo creo que podrías recomendarme noo? o decirme de algun blog que crees me pudiera llegar a llamar la atencion.

    ♪ ♫ ♪ ♫

    ResponderEliminar