lunes, noviembre 16, 2009

Técnicas infalibles de ligue para jóvenes heterosexuales modernos

Estaba empezando a sentirme chipil por una tontería y me puse a buscar en mi viejo blog un post que escribí a propósito de ello, y en eso me encontré con esta otra cosa que encontré y me sacó una carcajada. ¿Quién lo diría? Yo mismo me alegré el día.

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Publicado originalmente el 31 de enero de 2008

Como me di cuenta de que mi bló es completamente inútil, decidí poner por una vez un post donde pudiera ayudar a alguien. Esta vez les traigo una recopilación de técnicas infalibles de ligue para el joven heterosexual moderno, recopiladas de mis sueños guajiros, experiencias ajenas fallidas, películas de bajo presupuesto y visiones proféticas inyectadas en mi subconsciente por algún dios maya. Ahí les van:

1) El par de lindas señoritas

Científicos de alto renombre a cargo del Dr. Papá de Bulma han descubierto que NADA (y cuando digo NADA quiero decir nada con mayúsculas) impresiona más a las mujeres que las cuatro palabras par, de, lindas y señoritas en el orden adecuado. Es muy simple: veamos este ejemplo:

Sebastián va caminando por la calle y se topa con dos muchachas.

S: Hey, ¿qué hace un par de lindas señoritas caminando por estas calles inseguras tan de noche?

Las señoritas inmediatamente se quitan la ropa y le brindan la mejor noche de sexo de su corta vida.

Muchos me han preguntado, sin embargo, qué hacer si se topan con un número de señoritas diferente de 2… ¡por Dios santo, señores! ¿Acaso no les enseñaron matemáticas en la maternal?

Si son cuatro mujeres: ¿Qué hacen dos pares de lindas señoritas…?

Si son seis mujeres: ¿Qué hacen tres pares de lindas señoritas…?

Si es una mujer: ¿Qué hace medio par de lindas señoritas…?

Si son tres mujeres: ¿Qué hace un par y medio de lindas señoritas…?

Y etcétera.

2) La homosexualidad

Es un hecho que los homosexuales tenemos mejor suerte con las mujeres. Podría parecer irónico, pero arduas deliberaciones filosóficas entre mí y PLATÓN me han iluminado y hecho entender que esta situación se debe a que la MADRE NATURALEZA, el PADRE TIEMPO, y otras eminencias cuyos nombres se escriben con mayúsculas, como la VIRGEN, la RAE y el IMSS determinaron que era una buena idea para controlar la población de humanos, que se reproducen como conejos (pero no son tan lindoooooos).

Así que una buena manera de ligar con mujeres es fingiéndose homosexuales y luego declarándoles el amor con alguna de las siguientes fórmulas:

- ¡Eres tan buena mujer que me curaste!

- En realidad soy bisexual.

- Cuando dije que era gay me refería a que era lesbiana. Pero era trasvesti y recién me hice la faloplastia para estar contigo.

- Eres la mujer más masculina que he conocido (no muy recomendable).

Entre otras.

Bueno chicos, espero que estos consejos los hayan ayudado. En realidad iba a escribir más, pero se me ha secado el cerebro y necesito ir al baño a mojarlo otra vez, así que nos veremos en la próxima entrega de Técnicas infalibles de ligue para jóvenes heterosexuales modernos.

Au revoir!

El montón de los que no quieren ser del montón

Tengo un amigo al que no le gusta Naruto. Recuerdo que una vez le pregunté por qué no le gustaba y me respondió que era porque era muy famoso y no quería ser "del m0ntón".

Yo creo firmemente que está de moda ser "antimontón". Basta con leer perfiles de MySpace o cualquier otra red social y ver cómo la gente se autodefine: original, auténtico, no como los demás. Sin embargo, ¿qué es esto de ser original?

Cuando yo me defino me gusta decir que soy auténtico, no original. Estas dos palabras para muchos son casi lo mismo (en especial cuando se trata de definir el carácter de una persona), pero yo encuentro una muy importante diferencia.

Según el DRAE, original es "Que tiene, en sí o en sus obras o comportamiento, carácter de novedad." Es decir que lo original es la cualidad de ser nuevo, nunca antes visto. Así, por ejemplo, una película, libro o persona original es la que no se parece a las demás por el hecho de ser nueva, y en tanto que nueva, única en su género (dejará de ser original cuando aparezcan cosas parecidas o del mismo género).

Auténtico se define, por otro lado, como "Honrado, fiel a sus orígenes y convicciones." O sea, que alguien auténtico es una persona que sigue sus convicciones, que no se deja influenciar fácilmente.

El amigo que mencioné anteriormente me dijo también, casi con pena: "yo sé que tal vez si lo viera me gustaría, pero no quiero que me guste". Y ahí está el punto de por qué yo digo que hay que ser ser auténtico y no original: a mí me gustan algunas cosas que le gustan a todo el mundo y también algunas cosas que no le gustan a nadie; es decir, tengo gustos originales (en tanto que nuevos, raros, "inéditos") y también gustos no originales (porque no son nuevos, no son raros, son "del montón"). ¿Y me molesta eso? No, porque yo sé que si me gusta Naruto (o lo que quieran que me haga pertenecer "al montón") no es porque yo sea un borreguito que hace lo que todos hacen por hacer lo que todos hacen, sino porque me gusta y punto, y en eso consiste el ser auténtico: en que no te importe si la gente te va a decir que eres del montón o que eres un rarito, en ser fiel a tus convicciones, en que lo que te guste sea porque te gusta.

Personas como este amigo que basan sus gustos en no querer ser del montón pertenecen, como lo diría Mafalda, al montón de los que no quieren ser del montón*. El que se enoja porque la música/película/actividad/forma de vestir que él usa de repente se volvió popular, el que es rarito no porque esa música/película/actividad/forma de vestir le guste, sino porque siente la necesidad de hacer algo que los demás no hagan y el que se niega a probar cierta música/película/actividad/forma de vestir no porque le desagrade o no le llame la atención, sino porque supondría hacer algo que no es original pertenecen a este grupo y, por eso, muy originales sí son, pero no son nada auténticos, y son iguales en carácter a todos los que siguen las modas y pertenecen a los montones.

Creo que vale la pena a veces reflexionar sobre uno mismo y nuestras convicciones y dejar de preocuparnos por lo que los otros van a decir o pensar de nosotros.

* Antes de que alguien me venga con correcciones, la tira precisa en la que estaba pensando al escribir esto no dice precisamente "del montón", pero la idea es la misma, pues.

lunes, noviembre 02, 2009

El mundo no se va a acabar

Reflexión ecologista

Algo hay que es cierto: el mundo no se va a acabar. Los seres humanos no tenemos esa capacidad. Nunca, nunca lograremos destruir el mundo, por más que así lo queramos. Destruiremos (ya lo hemos hecho) especies, vidas, paraísos y, ultimadamente, a nosotros mismos. Pero el mundo ahí seguirá, y me atrevo a decir que la vida también.

Cuidar al planeta no tiene como objetivo salvarlo, sino salvarnos a nosotros mismos. Porque parece que llegará el momento en que este planeta que, por una fortuita y maravillosa coincidencia, era tan apto para que viviéramos en él, deje de serlo. Y entonces se acabará, sí, pero sólo para nosotros.

Por eso es importante en el discurso ecologista de la actualidad recordar de dónde viene la palabra ecología (o, más propiamente dicho, ecologismo): del griego oikos, que quiere decir casa. Hay personas que tristemente lo olvidan y pretenden, por salvar al planeta, destruir al hombre. Pero es una empresa inútil, porque el hombre no es una amenaza para el planeta. El hombre sólo es una amenaza para sí mismo.

Hay que fomentar el amor a la humanidad. Es difícil porque... ¡la humanidad ha hecho tantas cosas terribles! ¿Cómo amarla, si es destructiva, cruel e imprudente? Pues viendo lo mejor de ella. Yo, por ejemplo, amo a la humanidad. No quiero decir que ame personal e íntimamente a todos y cada uno de los seres humanos, sino que amo y me maravillo de nuestra cualidad humana, de todo de lo que somos capaces, de nuestra mente, de nuestra lengua, de nuestro cuerpo.

Y es por eso, y no porque me preocupe destruir la Tierra, que trato de cuidar mi comportamiento para con ella. No por ella en sí, sino porque ahí es donde me tocó vivir y donde vivirán mis hijos o mis sobrinos o los hijos de mis amigos y todas las personas que ame sea por un lazo que nos una, sea por su mera cualidad humana. Porque podamos seguir aquí.